Ego. Yo. Mi propia existencia.
Individualidad. Introversión. Términos comúnmente empleados para hablar de uno
mismo. Es un poco difícil hablar sobre este tema, el ego es una palabra que
siempre me pareció un poco interesante. No estoy seguro
si tengo una personalidad bien clara, no tengo problemas psicológicos ni nada, pero no estoy
seguro de que pueda definirme dentro de una oración. Yo soy yo, aunque no estoy
seguro de quien sea, no creo que necesite saber quién soy para vivir una vida
completa.
Existe una presión social, no… una
expectativa para ser personas completamente individuales, no creo que sea
importante definir mi personalidad como tal para ser honesto conmigo mismo.
Creo yo que lo que me ocurre es producto de ser extremadamente honesto. No creo
que todas las personas se vean a sí mismas de esta manera, hacia mi interior,
creo que si fuera a mentirme a mi mismo y al mundo si podría definir mi ego de
una manera más clara, sin embargo creo yo que estaría reflejando mi
personalidad en las mentiras que me cuento a mi mismo para poder sobrevivir.
Tal vez en algún momento fui así y aún
quedan vestigios de ese comportamiento dentro de mi ser, pero no creo que sea
un problema. Soy ahora lo más auténtico conmigo mismo de lo que he sido en toda
mi vida. Trato de no retener las cosas, vivo mejor así.
La razón de este blogpost
proviene de necesidad de poder expresar este pensamiento que llevo muchos años
pensando. No busco ser presumido al redactar esto. Solo trato de ser honesto,
escribir lo que siento, honestamente, quiero que alguien pueda entender lo que
estoy diciendo, tal vez encontrar significado en mis palabras.
Por muchos años yo sacaba mi valor, o mi
falta de, al compararme con otras personas, qué podía hacer mejor o peor,
sentía que mi vida era un marco de referencia. Esto probó ser sumamente ineficiente,
pues nunca sentí que podía comprarme con otras personas, se sentía… incorrecto.
Si era peor que alguien de alguna forma me sentía mal, si era mejor que alguien
igualmente me sentía mal. No era un método eficiente de formar autoestima, no
estoy negando que tenga cierta efectividad. La relatividad sin embargo nunca
fue un método efectivo de valorarse.
Esto solo duró hasta la secundario, época
en la cual decidí negar la ‘comparatividad’, traté de
medir mi valor en base a mis metas. Perseguí sueños, objetivos, participaciones,
logros, entro otros sinónimos. Se sentía bien, lograba que las personas puedan
ver el valor en mi y eso se sentía bien, lograr cosas se sentía bien por el
pleno hecho de llegar alcanzar un objetivo. Esto era muy bueno, obviamente no
lograba todas mis metas, lograba éxitos rotundos y fallas épicas. Sin embargo,
una vez que el velo de la temprana juventud se cerrase, una vez que la época secundaria
se dio por terminada, el impulso de estos sueños desapareció con el sol de verano,
en el crepúsculo de mi graduación.
Y este es el lado negativo de vivir para las
metas. Si uno alcanza sus metas y no tiene metas mayores, uno simplemente no
tiene nada. Los siguientes años fueron caracterizados como un caminar por las
nubes. Sin una meta clara, nunca pude sentir que las decisiones que tomaba eran
honestas. No fue hasta mi tercer año de secundaria que este estilo de vida
mundano fue destruido completamente. No es una exageración poder decir que mi
mundo explotó y se reformó de las cenizas.
Trauma
Sí, trauma. De hecho varias situaciones,
que pasaron muy rápido y sin descanso. Cosas íntimas que no creo sean adecuadas
difundir en un medio público. Muerte, lesiones, accidentes, pérdidas del
conocimiento, enfermedad, abuso, decepción, ansiedad. Aparentemente muchas
cosas fuertes me habían pasado, pero en plena honestidad no me sentí para nada “destruido”
por los eventos que transcurrían. Simplemente categorizaba mi trauma como cosas
que ocurrían, yo me sentía seguro que no me afectaba, hasta ahora siento que no
me afectaron tan fuertemente.
Por esta razón es difícil hablar de
algunas de estas cosas, no por que sienta dolor al recordar estas memorias de
eventos traumáticos, sino que la persona que soy ahora no toma estas coas como
que si fueran tan fuertes, pero… debo aceptar que en el momento si fueron muy
fuertes, la clase de eventos que te cambian.
No sería una exageración decir que era una
persona absolutamente vacía antes de estos eventos. Sí, era una persona con una
personalidad, que estudiaba y se esforzaba, pero más allá de eso, la imagen que
tenía de mi mismo era borrosa, lo más cercano a un vacío. La clase de vacío que
no es depresión, sino que la defino como la falta de poder conocerse a uno
mismo. Un vacío que no causa sufrimiento, sino que bloquea quien realmente
eres.
¿Tal vez era represión? ¿Ceguera?
Los problemas que afronté hace dos años me
ayudaron a conocerme verdaderamente, conocer que ese vacío de ego que sentía
era en realidad yo mismo, antes lo dudaba, pero ahora me siento seguro de que mi
“yo” es un reflejo de mis experiencias, mis memorias, habilidades,
sentimientos. Así mismo naturalmente soy honesto, no con el mundo o la
sociedad, sino que conmigo mismo. No me guardo secretos, soy honesto… tanto en
bien como en mal.
Actualmente vivo para explorar mi creatividad,
quiero conocer de todo, probar de todo, conocer como vive la gente, lo que
hacen. Quiero odiar, amar, esforzarme y fracasar. Quiero tener éxito y paz. Quiero
caos y perdición, quiero verlo todo. Quiero ser humano, nada más que humano.
Vivir sin ningún sentimiento guardado, pues ese es mi ego, es la honestidad que
puedo ofrecerme a mi mismo.
El amor que me tengo a mi mismo es
inmenso, de la misma forma que amo al mundo. Siento que mucho de lo que he experimentado
ha modificado mi forma de pensar, desde la naturaleza de las mentiras que
aprendí tras leer Monogatari Series, el amor a una
comunidad y ser honesto a uno mismo que aprendí de Gintama,
puedo dar mil ejemplos de cosas que han modificado mi opinión de la vida.
Simplemente ver personas en la calle vivir su día a día me ha cambiado. La
familia innegablemente te modifica cada día (no lo resalto mucho debido a que
es algo obvio para mi).
Lo que trato de decir con lo anterior es
que el camino de autodescubrimiento no es uno que termine. Siento que mi ego
siempre será cambiante, actualmente me siento en el mejor lugar en el que he
estado dentro de toda mi vida hasta ahora y eso es bueno, pero la infinidad de posibilidades
que espera el mañana puede cambiar tanto, espero el mañana con ansias y solo
espero que las conexiones que formo con personas puedan sobrevivir con la misma
honestidad que tengo hacia mi mismo (un sueño un poco idealista).
Hoy honestamente no me he sentido muy
bien, principalmente por temas de salud y alguno que otro conflicto interpersonal,
pero nada sin un fin. A fin de cuentas estoy contento, completamente contento.
Siento que puedo expresarme correctamente, no sin miedo a las consecuencias de
mis acciones, sino a poder asumir completamente las consecuencias. Estoy
avanzando y espero mañana ser mejor que hoy. Es mi meta.